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Niebla y humo a la cabeza del peligro

Las condiciones climáticas, ahora sumadas a la quema de pastos en el Delta del Paraná, descubrieron otra vez graves problemas de seguridad vial. Varios choques en cadena en quince días dejaron ocho muertos y 38 heridos en un sector de la Ruta 9. CESVI analiza cómo solucionar el tema de la poca visibilidad y cómo manejarse frente a los bancos de niebla y humo.
La trágica combinación de factores climáticos con la negligencia humana desembocó, una vez más, en una serie de accidentes fatales. Así, la Ruta 9 fue tristemente protagonista de una de las peores combinaciones para manejar: la niebla y el humo. Pero los accidentes no fueron consecuencias solamente de la baja visibilidad originada por las condiciones climáticas, sino que tuvieron una misma causa aún más grave: la negligencia de los conductores, que no adecuaron las condiciones de manejo ante la baja visibilidad que presentaban las rutas como consecuencia de la mezcla de la niebla con la gran nube de humo, que cubrió gran parte de Capital y Gran Buenos Aires durante varios días del mes de abril. Pero como se acerca una época del año donde empiezan a generarse bancos de niebla, CESVI recomienda estar al tanto de esta situación y mantener una conducta prudente para no involucrarse en un accidentes de tránsito.

CESVI sugiere el tránsito asistido con un auto guía. Esta modalidad de circulación comenzó a usarse con buenos resultados el año pasado en la Autopista Ezeiza-Cañuelas con éxito. Para circular con el tránsito asistido se debe acatar las órdenes de gendarmería nacional; circular a 40 km/h por el carril derecho, con las luces bajas encendidas y no sobrepasar a ningún automóvil. Por lo general se conforman grupos de 100 vehículos en los puestos de peajes para salir en caravana.
Conducción con baja visibilidad
El ser humano tarda un tiempo en percibir y adecuarse a los cambios que lo rodean, y en base a nuestras investigaciones en diversos accidentes podemos afirmar que cuando un conductor se adecua a un determinado entorno y éste varía abruptamente, esta persona tarda un cierto tiempo en modificar su forma de manejar. Aunque se crea que este factor climático que genera baja visibilidad suele ser el origen de los siniestros, en realidad la imprudencia es la causa. La mayoría de las veces esto se traduce en exceso de velocidad, adelantamientos indebidos, señalización inadecuada o iluminación insuficiente.

  1. La primera medida es bajar la velocidad antes de entrar al banco de niebla para evitar los choques en cadena.
  2. Si no ve absolutamente nada, lo mejor es detenerse en un lugar seguro, alejado de la zona de niebla, hasta que se presenten condiciones más favorables.
  3. Mejore la visualización de su automóvil para que otros conductores lo vean. Antes de ingresar a un banco de niebla chequee que se encuentren encendidas las luces de posición y las luces bajas (que son de uso obligatorio en nuestro país).
  4. Si su automóvil posee luces anti-niebla delanteras y traseras haga uso de las mismas.
  5. No utilice las luces altas, puesto que éstas pueden provocar deslumbramiento y un acortamiento del campo visual.
  6. Ya transitando en zonas donde existe niebla circule siempre sobre la derecha.
  7. Cuando tenga que circular detrás de un automóvil es conveniente guiarse por sus luces traseras permaneciendo lo más alejado posible sin perder el contacto visual.
  8. Mantenga el parabrisas limpio permanentemente.
  9. Evite realizar adelantamientos.
  10. Esté expectante de las situaciones que se puedan generar delante de su vehículo, circulando con las ventanillas abiertas a fin de poder escuchar los sonidos provocados por otros automóviles, como frenadas o impactos.



Posición, antiniebla y emergencia
Un equipo del Dpto. de Seguridad Vial de CESVI realizó la experiencia de medir la visibilidad de los autos en la niebla utilizando distintos sistemas de iluminación. Se midió la cantidad de metros con que pueden ser percibidas las distintas luces traseras del vehículo como la de posición, las de emergencia (ámbar intermitente, conocidas como balizas) y las de niebla.
Con niebla intensa las luces de posición son percibidas desde 20 metros, pero lo interesante de esto es que su percepción es posterior a la distinción del portón trasero del vehículo; es decir, prácticamente no tienen ningún beneficio. Las luces antiniebla son vistas a unos 150 metros, mucho antes de percibir la silueta del vehículo, mientras que las luces de emergencia (balizas) se pueden ver a 140 metros, casi igual que las antinieblas. Esto significa que en caso de que el auto no tenga antinieblas trasero, efectivamente las de emergencia son una buena opción para ser vistos sin dificultad dentro del banco de niebla.

 

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