Ambas compañías especializadas en el rubro del transporte unirán fuerzas para investigar, desarrollar y producir de forma masiva celdas de combustible de hidrógeno para aplicaciones de media y larga distancia. El objetivo será comercializarlas a mediados de esta década.

Volvo y Daimler son dos de los principales fabricantes de camiones que están explorando diferentes alternativas con el fin de lograr un sistema de transporte más sustentable. Además de experimentar con vehículos impulsados a gas o 100% eléctricos,

también están evaluando la factibilidad de utilizar celdas de combustible de hidrógeno que aportan mayores ventajas que los camiones eléctricos convencionales, especialmente en aplicaciones de media y larga distancia. Es por eso que ambas compañías decidieron asociarse y crear un joint venture para la producción a gran escala de estas celdas de combustible.